Sucedió hace largo tiempo

pero a mí no se me olvida

una historia turbulenta

por ancianos compartida.


Habla de un noble extranjero

y una ayuda requerida

en la conquista de Iberia

se jugaba él la vida.


Una aldea con su castillo

por los reyes conferida

que junto a los Pirineos

gobernaba con medida.


Pero el paso de los años

provocó penas y heridas,

por los pecados del conde

fue su alma maldecida.


Aunque ni vivo ni muerto

continuaba en su guarida

aterrando a sus vasallos

con actitud retorcida.


En la sangre de inocentes

encontraba su bebida

también engendraba bestias

con vírgenes sometidas.


Con la ayuda del destino

y una monja resabida

contra todo pronóstico

la criatura fue abatida.


Mas extremen precauciones

con estas rimas perdidas

que también profetizaban

una segunda venida.